• Colombia
  • Última actualización 2021-09-17 09:54:46
  • La Viuda Millonaria

    Santiago Rojas


    Estando yo jovencito 
    me di la mano con la viuda de una hacienda 
    ella tenía mas o menos setenta años 
    pero cuando se arreglaba quedaba como una reina 
    la cosa empezó una tarde 
    cuando mi madre converso una rato con ella 
    yo si note que ese otro día en la mañana 
    mi mamá me compro ropa y una bicicleta nueva 
    el cuarto día por la tarde llego la viuda a mi casa en una yegua 
    y le dijo a mi mama: "oiga señora la laguna donde queda 
    para que mi yegua coma y un poco de agua que beba 
    y si no queda tan lejos porque su hijo no me lleva 
    la acompañe con cariño 
    y en el camino me dijo en forma sincera 
    escúcheme hijo soy la viuda millonaria 
    y ando buscando un muchacho que me quiera 
    que conozca bien de llano y que sea de familia buena 
    y que para andar conmigo de gancho no le de pena 
    yo le dije eso es conmigo, 
    pero primero es preciso que comprendas 
    yo necesito que usted me ponga a mi nombre 
    unas cuatrocientas reses con cuatro leguas de tierra 
    me dijo no se preocupe si nos casamos tendrá todo lo que quiera 
    y andará para arriba y para abajo 
    conmigo siempre a su lado porque soy su compañera 
    la tarde del casamiento cuando llegue a la iglesia con la vieja 
    cuatro muchachas que estaban cerca a la puerta 
    cuando nos vieron formaron una rochela 
    diciendo que cosa rara la novia nada que llega 
    pero el novio llego alante abrazado con la suegra 
    realizado el casamiento nos esperaba en la calle una ranchera 
    para llevarnos hasta la fiesta de gala 
    donde esa noche había gente como piedra 
    mis amigos me decían: te felicito panela pero donde esta tu esposa 
    que has llegado con tu abuela 
    
    Como yo era muy muchacho 
    tenia que hacer todo lo que ella dijera 
    un día me dijo vamos un momento al pueblo 
    yo voy manejando el carro o si no de pasajera 
    como yo estaba aprendiendo 
    llegando al pueblo me monte por una acera 
    pero no vi que había matado a un musiú 
    que estaba en ese momento en la puerta de una tienda 
    ella arreglo todo aquello con abogado con palanca y con moneda 
    y al dirigirnos donde ella tenia una quinta 
    una muchacha estaba esperando afuera 
    y le dijo mamaíta yo me vine de Inglaterra 
    porque hace veinticuatro horas halla se prendió la guerra 
    la muchacha muy curiosa le pregunto que de que parte yo era 
    y la viejita le respondió con malicia este es un niño que yo tengo 
    halla en la hacienda pa que revise el ganado y las gallinas a tienda 
    le eché comida a los gatos a un cochino y a una perra 
    yo recordé claramente lo que mi primo me dijo una nochebuena 
    esa viejita con la que tu te casaste se le han muerto cuatro esposos 
    porque ella los envenena 
    la muchacha y su mama aquella tarde preparaban una cena 
    y yo también un tubo de mata rata se lo vacié completico 
    en la taza de una avena 
    yo me escondí entre el solar y entre la quinta se prendió la sanpablera 
    cuando la joven vio el estuche del veneno 
    a su mama le dijo en forma altanera 
    no te cases con criaturas que solo aspiran moneda 
    además tu esta viejita y te la pasas enferma 
    la viejita le contesta muerta de rabia 
    muchacha no seas grosera 
    no tengo canas y arrugas sobre mi cara 
    y ahora es cuando yo me considero tierna 
    con viejos no quiero nada 
    porque eso me desconsuela 
    que hago con caja y sin fósforo 
    con cigarro y sin candela


Mis Dos Camisas
Hipolito Arrieta

Un Guayabo Pequeñito
Jorge Guerrero

Compartir esta publicación